Ese hombre,
que gran ejemplo fué,
ese gran Señor,
que con sabias palabras,
me ayudó a ser el hombre que ahora soy.
Ese hombre que tomó
mi mano y me ayudó a caminar.
Ese hombre aveces ausente,
pero apesar de eso,siempre presente.
Ese hombre que falleció,
justo en mis brazos
camino al hospital,
a Él le debo la vida y
todo de mi ser
Ese gran hombre,
que prefirió el anonimato,
a ser el foco
de atención de la familia
Al hombre rudo y paciente,
amable y honesto,
a el todos mis respetos
y mi amor, pues señoras y señores!!
El fué mi Padre.
Autor: Anthony Macabre
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